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El Perro Andalú

Presentación

El perro bufón

 

Cuidao, cuidao conmigo, que vengo que muerdo, que vengo que muerdo.

Que traigo la furia más loca, la sangre en la boca, la rabia en el cuerpo.

Ha nacío un nuevo día, sigo siendo el mismo perro, el perro de Andalucía,

vengo, vengo, vengo, vengo que muerdo.

“Clava tu rodilla en la tierra”, sentencia una voz atravesando la loma.

“Porque así está escrito llevarás en tu cabeza la corona bufona

y este collar en tu garganta pues esclavo eres de Isabel y de Fernando.

Como un ecce-homo pa que nos riamos todos cargarás con un gran manto.

Ya tienes la charanga, ahí llevas juglar la pandereta,

el símbolo de la España inferior que va pariendo mesías poetas.

Suplícale a tus santos pan y libertad, a ver si pueden.

Y de todo el jardín que yo gobierno clavaíta irá en tu pecho esa flor que no te quiere.

Por fin coronao, maldito holgazán, abre tu barraca, empieza a reinar.

Enciende los farolillos de tu ocho princesitas

y no me cuentes penas, llantos, amarguras... alegría en sus caritas.

Recuerda que entre nosotros está el maldito carnaval,

cuida la lengüita, mide bien tus palabritas cuando vayas a… ¡Miraaa!

Canta, grita, salta, ¡Salta...¡

Ríe, baila el viento, ¡El viento…!

Sufre, traga, calla, ¡Traga y te calla...!

¡Cómo de fiel es mi perro!”.

El perro hoy se rebela, el perro muerde la mano,

el perro rompe las cadenas, el perro no tiene amo.

Llevo la furia más loca, llevo la rabia en el cuerpo.

Hoy traigo la sangre la sangre en la boca, veneno en forma de coplas,

cuidao conmigo que muerdo, vengo que muerdo,

vengo que muerdo, vengo que muerdo.

Popurrit

La rebelión del perro

 

En el salón de cada casa de la vieja Andalucía

una guitarra está esperando que le devuelvan la vía.

Dejando en un rasgueo a la miseria sin palabras

de esos pobres tan felices que no muerden, solo ladran.

Y montar la gran verbena y el continuo cachondeo

de sus ocho barracones en el desierto europeo.

Sus puertas siempre abiertas sea de día, sea de noche,

eternamente disfrazaos como putas de la corte.

Así es como nos ve, así es como nos ve,

esa otra mitad de España peleá con la otra España

que ni come ni deja comer.

Bufones, somos sus bufones, de sol y procesiones, nadie nos oye sufrir.

Juglares de feria y carnavales y una sonrisa a raudales

pa cuando quieran venir, pa cuando quieran venir los que levantan el país.

 

A perro flaco...

 

Traigo la ida y la vuelta, el cante de los esclavos,

el morito perseguío, las lágrimas del judío, las duquelas del gitano.

Traigo el sudor de los campos, corazones emigrantes,

los militares, el clero, zeñoritos y herederos repartiéndose la sangre,

nuestra sangre, nuestra sangre, la de ahora, la de antes.

¡Mucho más que independientes…! Somos los fundadores de occidente.

Para entender qué hay detrás de sus colores te traigo el lenguaje de las flores:

Ay, ay, ay, ay… hierbaluisa, el rey tiene cuenta en Suiza.

Ay, ay, ay, ay… pensamiento, un gallego al frente del gobierno.

Ay, ay, ay, ay… margarita, el hambre y el paro les grita.

Ay, ay, ay, ay… azucena, otros tiempos, mismas cadenas.

La historia es una cuarteta que acaba donde empezó.

Traigo la ida y la vuelta, que estamos de vuelta de to.
 

La siesta del perro

 

La procesión de las hormigas sube invisible por el cuerpo.  

Hay un caballo que me mira bebiéndose el agua del tiempo.

La puerta de la nueva tarde la cruzo, allí me espera un niño

mordiendo cebollas de sangre, me dejo ir hacia el abismo.

Y en el revuelo de mi vuelo nadando voy entre acuarelas.

Me subo a lomos de un velero que igualito que yo surca a dos velas.

Compongo la canción más bella y la más triste en un momento.

Se ha ido, qué habrá sío de ella, que volverá me ha dicho el viento

Soñé que desgarraba con puñales las calumnias vertebrales

que no era ese borracho, ese vago, ese payaso

que se duerme en su capacho, ay, ay, ay, ay, lo soñé.

Soñé que los ladrones y mentirosos eran otros, lo soñé…

La realidad me susurró: “Ay, qué penita”

y de la siesta más bonita desperté.

 

El tren de los perros

 

No te vayas, deja quieta la maleta,

sé que el tiempo se te agrieta, tu sitio está aquí a este lao.

No te vayas, no nos dejes compañero, al sur del desfiladero,

enrábiate y pega bocaos. ¡No te vayas, primo, no!

Yo te entiendo, veinte años y sin futuro,

cada vez está más oscuro tu derecho a ser feliz.

Yo te entiendo, veo a tu padre, veo a tu abuelo,

que se fueron y volvieron, como te va a pasá a tí. ¡No te vayas, prima, no!

Qué sencillo es decirlo en una canción.

Qué difícil cantárselo a esta generación.

Quédate para que sientan tus rayos y tus truenos que te vean caminando.

Entraremos en el sistema, pararemos cuando el último eslabón de la cadena

esté temblando y salga estallando.

Quédate, es la guerra de tu vida no la dejes en manos de esos perros viejos.

Si te caes en la lona te levantas y dejas k.o. al gobierno con un no

que le de miedo, miedo, miedo...

¡Primo, quédate!, ¡Prima, quédate…! ¡Márchate!

¡Cómo odio, cómo odio, cómo odio ese maldito tren!

 

Perro de raza

 

Me parieron en Cai cubierto de escamas, mi alma sin embargo es sevillana,

es sevillana, es sevillana, miarma es sevilla…

Estoy hecho del cobre duro de Huelva, ungido por Jaén con aceite y tierra,

aceite y tierra, aceite y tierra, ungido de aceite y tie…

Biznieto de hombres sabios, Córdoba llana, pregunta en Almería, Indalo me llaman,

Indalo me llaman, Indalo me llaman, pregunta, Indalo me lla…

Terrao por el sol malagueño y loco, del reino de Graná por si fuera poco,

si fuera poco, si fuera poco, yo tengo un reino por si fuera poco,

si fuera poco, si fuera poco, con este aullido el final desemboco.
 

Un hombre queda

 

Fuera corona porque este perro solo es siervo de ese rey que es su persona.

Adiós al yugo de esta nación que lo que no gana en el norte lo usa aquí como verdugo.

Caiga la rosa con sus espinas en la tierra y le de vida a una savia nueva,

salga esa espiga que no alimente a las gaviotas.

No más caretas ni la patética visión de un pueblo inculto de pandereta.

Abajo el manto, los sambenitos y las burlas se despeñen de una vez por el barranco.

Un hombre queda, tan solo un hombre, un andalú que cada día

a lo que venga lo desafía, limpio de cruces, un hombre queda

que por diciembre coloca flores en memoria de un chavá y su blanca y verde

y por febrero pide cantando pa salvarse del naufragio universal de un año entero.

Soy de esa raza, un pedacito de mayúsculas culturas.

Cierra este circo, salió la luna, deja que duerma en paz la guitarra.

Esta montaña no es Sierra Morena, es la piedra más grande en el camino,

si no la apartas eso es lo que deja a tu hijos y a sus hijos.

¡Vengo que muerdo, Dios, vengo que muerdo! Si piensas como yo dame tu mano,

subamos hasta el filo de los sueños que oigan cómo les gritamos:

¡Hermano, ladran, luego cabalgamos!

Pasodobles

El perro fiel (Final)

 

Venía pa cá pa cantarte.
Los perros se estaban vistiendo.
Me entraron los nervios del arte.
No podía estarme quieto.
Y sin decir media palabra
me acerqué a la Caleta
donde hecho piedra descansa
el rey de las comparsas,
el marinero poeta.
Y allí, los dos solos frente a frente,
le solté esa coplilla primera
que le escuché a mi padre
rumiando por la casa
hace muchas primaveras.
Dijo Quiñones, “Tú no te esfuerces
y escribe bien que no se te entiende”.
Felicidades, viejo coplero,
qué gran legado nos regalaste.
En el gran templo está sonando ahora mismito
“Viene a esta tierra un barquito”.
Esta noche Cai entero será un eco de tu arte.
Adiós maestro, solo vine a desahogarme
y a sus pies yo desearle que cumpla cien años más. Ay…
“¿Antonio, picha, dónde estabas cachorrito?
Que salimos para el Falla”. “Fui a hablar con un brujito.
Rompe el bombo y el platillo
y tira ya pa los ladrillos que hoy los vamos a reventar”.
Y con mis niños mientras llegaba,
hablando al cielo le dije feliz:
“¡Mira Paco de mi alma
cómo aullamos por ti, cómo aullamos por ti!”

La raiz del perro (Final)

 

Dijeron adiós a sus padres
con ese dolor en el pecho
que solo siente el emigrante
que nunca volverá a verlos.
Huyendo del hambre y la muerte
subieron al tren llorando
y ante un sol liliputiense
ella sintió en su vientre
que iba naciendo un milagro.
Creció muy cerca de Barcelona
un chaval, como otros hijos de obreros;
un ladrillo en el norte
que detrás de su nombre
marcao llevaba charnego.
De sus raíces no hay más que ausencia
y pide a gritos la independencia.
Ay si tuvieras los mismos huevos
pa rebelarte en este pueblo
donde descansa vete tú a saber en dónde,
la memoria de ese hombre
que murió sin haber visto la carita de su nieto.
Ay si tuvieras los cojones de bajarte
de luchar y de enfrentarte justo como haces allí.
Ay si tuvieras para el sur la dentellada
como cuando hablas al mundo de tu patria y tu estelada
y nos pones de ladrones, de chupar las subvenciones
a tu gente y tu país.
Grábate a fuego estas palabras,
las que decía tu abuelo Ramón:
“Se pué viví sin cartera
pero no sin corazón, pero no sin corazón”.

 

La lección del cachorro (Semifinal)

“Mamá, se está haciendo de día,
levanta porfi la persiana”.
“Pues claro que sí, vida mía”.
“Desde aquí veo la playa”.
“¿Se puede? Aquí está el desayuno.
Dame un beso de payaso.
Traigo un pañuelo muy chulo,
espera te lo anudo,
¡Ole los piratas guapos!
Vendrán a buscarte en un ratito.
Hoy serás tripulante de un cohete”.
“Solo da algo de miedo
la parte del ruido
pero llevo mis juguetes”.
“Su especialista está hoy de tarde,
dice que vayan que quiere hablarles”.
“Mamá, tranquila, no pasa nada,
trae mis pinturas y mi cuaderno.
Está chupao, te voy a enseñar un truco,
si estás mal haz un dibujo
pinta colores bonitos pero nunca, nunca el negro.
Ayer me dijo la niña que vive enfrente
ríete, ríete siempre y las sombras no vendrán”. Ay...
“Me gustaría darles mejores noticias,
hemos hecho lo imposible pero tiene mucha prisa.
Es mejor asimilarlo, si puedo ayudar en algo,
no duden en preguntar”.
“Usted no sabe cómo es mi niño,
es más valiente que nosotros tres.
Pinte colores bonitos,
pinte como lo hace él, pinte como lo hace él”.

El perro traidor (Semifinal)

Te miro y me entra trisnina.
Te escucho y el asco se impone.
Que sí, tú metiste en cal viva
todas nuestras ilusiones.
Llegaste con el puño en alto
prometiendo un mundo nuevo
a un pueblo esclavo y muy jarto
del mendrugo de Franco
y una vida en blanco y negro.
El sur, sangre de tu misma sangre
se rindió a tus pies y a la doctrina
de un joven camarada que hoy desde el Caribe
se fuma nuestra ruina.
Creaste escuela, de eso no hay duda,
aún sigue viva tu dictadura.
Cuarenta años comprando votos
con los suicidios de desempleo.
Cuarenta años de aquellos hombres de pana
que hoy amamanta Susana
otra loba avariciosa disfrazada de cordero.
Cuarenta años y ahora gritan por las calles
¡Que vienen los radicales! ¡Peligra la libertad!
Andalucía, el cortijo proletario
con sus putas que desahucian y Mariano de notario.
Sanidad, agricultura, pesca, industrias, la cultura,
nos lo habéis robao to.
¡Ay mi rosita, rosita obrera,
ya no te llevo en el corazón!
¡A la derecha te mueras
pa recordar tu traición, pa recordar tu traición!

El perro y la peste (Cuartos)

 

Los pobrecitos castellanos
no pueden seguir nuestro acento,
les cuesta entender cómo hablamos,
necesitan ir más lento.
“¿Los perros? que los subtitulen…”
hay quien pide abiertamente.
Eso mismo a mí me ocurre
con la jerga de Gürtel
de mi señor presidente.
Por fin nuestro nuestro verbo es un grito.
Se acabó, el actor de Andalucía
ya no es tu camarero, gitano,
quitamierdas o el tonto de toa la vía.
Si la palabra fuera la clave
la mía sería la lengua madre.
El alfabeto de los fenicios,
ese tartesio de voz de plata.
La luna mora, el latín grabao en el cuerpo,
el romance de los pueblos,
la escritura turdetana desde el monte hasta la playa.
Es un dialecto adaptao al día a día
se llama sabiduría en continua evolución.
Mil y un vocablos reducío a lo concreto
que no hablamos malamente, hablamos mucho más tiempo.
No eches pestes, amigo mío, que tu idioma sigue vivo
por paletos como yo.
Cómo es posible que no me entiendas
si tu memoria está escrita en el sur.
Pregúntate que ya es hora
si el inculto no eres tú, si el inculto no eres tú.

La penitencia del perro (Cuartos)


Tengo que contarte una cosa,
no puedo fingir por más tiempo.
Siento el corazón en la boca
pero más duele el silencio.
He conocido a una persona,
llevamos casi un añito.
No sonrías que no es broma
al lao de esa señora lo cierto es que resucito.
Que no, que no es la flor de un día,
ay, que no, que lo he meditao a conciencia.
Antes que te lo cuenten, su nombre es María,
fíjate qué coincidencia.
Sé que no tengo a ná derecho
la última cena, te pido eso.
Entré en la escuela, te vi en la clase,
y allí juramos no separarnos.
No va a ser fácil, el repudio lo primero,
el calvario vendrá luego
mas yo beberé este cáliz porque vamos a casarnos.
Ya me imagino paseando por el barrio
y esas bocas lapidando; hágase tu voluntad. Ay...
Para los restos esta será mi penitencia,
mi pecao, mi tormento, el apestao para mi iglesia
que no ve que me enamore pero tapa a violadores
en el nombre del señor.
Vendré el domingo, vendré con ella,
vendré a tu casa por tu bendición.
No te olvidaré en la vía,
¡Ay, palabrita de Dios!, ¡Ay, palabrita de Dios!

La fe del perro (Preliminares)

 

Febrero se va y de su mano

comienzo otra historia bendita,

buscar a mi dios tan pagano

pa decirle dos cositas.

Pedir la maldita escalera

y arrancarle to los clavos

a la nueva primavera

que dice que me espera

otro añito igual de malo.

Sentir cómo retumba en mi pecho

un tambor tan viejo como la muerte,

los besos de otros Judas que nos llevan al huerto

negando el pan y los peces.

Echar vinagre en mi herías

cuando ya vuelvo de recogía.

Ver los chiquillos hacer de cera

un nuevo mundo con esperanza

Esa marea tan folklórica y romana

preguntándose en cristiana

porqué me has abandonao, no me hundas más la lanza.

Siete palabras convertidas en un rezo

por la saeta de un preso callando a la madrugá. Ay…

Nubes de incienso perfumando las aceras

y en el vientre de la luna acurrucá la Magdalena.

Rios de flores en el suelo pa que los pise mi pueblo

en su eterna inquicisión.

Este misterio solo se siente

cuando tu mare te pare andalú

porque desde que nacemos

tamos ataos a una cruz, tamos ataos a una cruz

El miedo del perro (Preliminares)

 

Muy pronto vendrá ese momento

que tú ya no me quieras tanto

y no me valgan mis requiebros

para ganarte cantando.

Mendigaré por los rincones

la magia de ese estribillo

que antes rompía los oles

de to los corazones

que vieron estos ladrillos.

Iré preguntando a los chavales

cómo hacer esas nuevas melodías.

Me comerán los celos cuando vea en otro niño

a aquél niño y su valentía.

Será mañana, será pasao,

lo que es seguro es que estoy marcao.

Me haré viejito con mi guitarra

mientras murmuran “...con lo que era”.

Pediré ayuda pa venir aquí otro añito

y mirar a los ojitos

a la que me quita el sueño, a mi reina marinera.

En una esquina de las cortinas del Falla

veré mi última batalla apretando el corazón. Ay...

Ay, amor mío, cuánto nos hemos querío y nos hemos peleao,

cuántos pasacalles juntos, cuánto y cuánto te he cantao,

menos esos trece años que se quedan para mí.

No me abandones, ay, amor mío

porque presiento que se acerca ya.

Que me quiten lo ladrao

o me vi‘a poné a llorar, o me vi’a poné a llorar

Cuplés

¡Qué perra con la cruz! (Final)

 

Por Alicante no veas tú la que se ha liao
por quitar una cruz franquista que había en el pueblo.
El TSJ que la pongan ha ordenao
y que la quiten y la pongan y el alcalde, (la pongo, la quito, la pongo, la quito),
atacaíto de los nervios.
La diferencia de opinión (“¡Cara al sol!, ¡Cara al sol!”) es manifiesta.
La tensión del personal (“¡Sol en la cara!, ¡Sol en la cara!”) se está crispando.
No creo que sea tan difícil solventar la papeleta,
yo tengo la solución pa contentar a ambos bandos.
Quitad la cruz y poned un Mardona y con todos hacemos justicia.
Los rojos dirán ¡Bigmac, Bigmac! y los más fachas tendrán su nueva franquicia.

Mi perro trinchera (Final)

Llevo un tiempito que no paro de darle vueltas.
La verdad es que necesito estar bien conmigo.
Un pajarito me ha traído la respuesta.
Hoy hago mía esa letra que decía, (¿Cómo era...?, ¿qué decía...?)
¡Coño, un amigo es un amigo!
Así que echemos a volar y a hacer las paces,
salgamos de esta prisión, lo he decidío.
La amistad está ante todo y hoy quisiera disculparme,
ya está bien de ir por la calle y no decirnos ni pío.
Yo echo a los que tú me digas, regresa a mi lao prontito
Sal de bambalinas ya, vente pacá angelito mío, mi angelito.

Perros restaurantes (Semifinal)

Un dia en Atocha mientras estaba esperando el Alvia
fui a un restaurante de esos minibaristas.
Pa un bocadillo de tortilla me hacía falta
la última nómina, la renta, un notario (¡Secretariooo!)
y la firma de un avalista
Le hice al chavá del mostrador (jefe, jefe, arfavó) una pregunta,
¿porqué cuesta la chapata (jefe, jefe, arfavó) más que mi casa?
Deme algo contundente, baratito y que me cunda
y me fui camino a Cádiz con un botellín de agua.
Lo mismo que en los hospitales estuve en el tren cinco horitas
que para no malgastar me hacía ají en los labios con una gasita.

El perro calvo (Semifinal)

En Estambul hay una epidemia de españoles
operándose para dejar de ser calvos.
Avión, hotel, operación y traductores,
la pasión turca no llega ni a 2000 euros (Pero este dijo no)
Yo me lo gasto to en el manto.
Mi primo no se lo pensó (¡Calvo, cabrón!) y fue a Turquía
¿la inserción folicular?, (¡Foliquequé?) gloria divina.
Ya que estaba donde estaba y le sobraba un par de días
se compró siete bellotas de hachís puro de oliva.
Es tan fantástico el injerto que los cirujanos le hicieron
que cuando llegó el control pasó la grifa el hijoputa por los pelos.

El perro gracioso (Cuartos)


¡Dio, que bajón, ya toca el turno de los cupleses!
¡Dio, el público con la cara descompuesta!
Necesitamos un ayuda urgentemente
Vamos a hacer lo que se hace en estos casos (¡Piensa Goku, piensa Goku!)
tendremos que tirar de agenda.
El Libi, el Libi, llámalo”, (¡Rafita, llámalo)... sin cobertura
El Gómez, el Gómez, llámalo, (¡Rafita, llámalo)... que no lo coge
Hostias, sí, la pregonera... está hasta arriba la criatura
¿Vi’afilando ya el cuchillo?... me ha saltao el buzón del Love.
Aquí se masca la tragedia, tranquilos, esperarse un segundo
Llamemos a Puigdemont que le está dando ideitas a todo el mundo.

 

El cambio del perro (Cuartos)


Tengo un cuñao que a Telecinco fue el mes pasao
al programa Cámbiame con muy buena onda
“Hola me llamo Lolo soy de Cádiz tengo 50 años estoy parao
y quiero darle un giro a mi vida Pelayo, un giro a mi vida…”
¿Un giro? ¿Un girooooo…? tú necesitas una rotonda.
Media cabeza de un color, media de otro,
una gorrita ladeá, botas pesqueras,
una torera, un cuello alto, un pantalón ajín de corto,
pajarita, una mochila y salió a la pasarela.
Mi hermana se quedó to blanca cuando lo vio con esa ropa
“Chiquilla, di algo por dios”, “Ojú tu pare cuando le enseñes las notas”.

 

Estribillo


Cuando pongas una bandera, primita mía, en tu balcón
porque te tiran los colores nunca la tengas de cara al sol.
(Pon) la verde de la esperanza
(Pon) la blanca de la ilusión
Pon de la la taza de plata, pon la Cai, pon su pendón. (Pon)
Y al que no le guste que ladre…
porque esa es la mare, porque esa es la mare que a ti te parió.

Como dos perrillos chicos (Preliminares)

Como Teófila y el Kichi no pueden verse

los pusieron en una situación extrema.

Con la intención de que pudieran entenderse

se los llevaron a aventuras en pelotas, ¡La Teo lo tiene morenoooo!

solitos por la selva negra.

Catorce días con sus más ¡Deja ya de mandá! y con sus menos.

No hacían más que discutir (¡Deja tú el farmatín!) por la maleza.

Una noche ya agotaos y desnutríos decidieron

hacer un fuego, conversar y así limar las asperezas.

A mí me gusta la Jurado, le dijo la Teo al alcalde.

Por fin hay algo en común porque yo sigo aquí teniendo a la más grande.

El perro chulo (Preliminares)

 

Yo reconozco que Bertín me cae malamente,

me recuerda a John Wayne, vaquero chuleta,

ajín tan alto, ajín tan bruto, ajín tan fuerte,

un seductor, cojones, no como mi alcalde, ¿Kichiiiiiiii!

dónde te compras las chaquetas?

Porque en verdá, cantar, cantar, (Buenas noches, señora) canta poquito

Cocinando, hombrepordios (Buenas noches, señora) es un negao.

Tiene la grasia forzá del andalú jarto patrico,

que me cae mu malamente, yo no sé si me explicao.

Pero donde el tío lo clava, anunciando unos mejillones,

ahí ya no hay más que hablar, de eso sí sabe porque se ha comío montones.

 

Estribillo

 

Cuando pongas una bandera, primita mía, en tu balcón

porque te tiran los colores nunca la tengas de cara al sol.

(Pon) la verde de la esperanza

(Pon) la blanca de la ilusión

Pon de la la taza de plata, pon la Cai, pon su pendón. (Pon)

Y al que no le guste que ladre…

porque esa es la mare, porque esa es la mare que a ti te parió.